9 sep 2017

The Legend of Zelda - The Book of Dreams (67)

Ok, dije que iba pero no arregle nada durante la semana que pasó. Resulta que tras solo haber estado caida unos días la pagina FanFic.Es regreso a estar en servicio, así que quienes quieran leer lo previo a esta historia así como otros dos cuentos que he realizado puede dirigirse a este enlace:

http://www.fanfic.es/viewuser.php?uid=45871

Estare editando para tener a la disposición de quienes visiten esas y varias otras historias que tengo respaldadas en mi disco.

Capítulo 67: El Sabio de la Tierra

                Cuando Link terminó su pelea con el Goron estaba bastante agitado, se dio cuenta de cómo empezó a cambiar el escenario y su vista tardó en acostumbrarse a que ahora era un lugar oscuro. Tardó tanto que no le fue posible reaccionar cuando algo o algunas cosas cayeron sobre su cabeza y clavaron dientes repetidamente en su rostro, cabeza y cuello.

                El dolor lo hizo reaccionar en pánico, soltando espada y escudo e intentando quitarse de la cabeza lo que tenía usando las manos. Sin mucho éxito empezó a sentir mareos y cayó muerto al suelo.

Mido: ¿Cómo te fue?
Link: Al fin vencí al Goron, pero… no tengo idea de qué fue lo que paso en la siguiente pelea.
Mido: Felicidades. Pero no te diré lo que te atacó.
Link: No, creo que prefiero seguir aprendiendo a la mala.
Mido: Yo acabo de encontrar al Sabio de la Tierra.
Link: ¿Quién fue?
Link sentía un poco de nervios al pensar que podría ser Rika.
Mido: Es Rien, es un chico como de… ¿12 años?
Link: Sí, no sé exactamente su fecha de cumpleaños… ni en la que estamos… pero creo que sí.
Mido: ¿Qué le había pasado?
Link: Pues… juzgando por los sueños… le rompieron las manos, le rasgaron el rostro, le cortaron una oreja… Ah, y como tres meses antes de que venciera a la cuarta Gran Pesadilla le quemaron la espalda.
Mido: Si supieras lo difícil que fue hacerlo usar un instrumento.
Link: ¿Qué instrumento era?
Mido: Una pequeña harpa de oro y madera.
Link: Increíble… ¿y ahora?
Mido: Mañana los reuniré a los dos para que fortalezcan la espada.

                Solo quedaba media hora para que finalice la noche, Mido lo aprovechó para visitar unos pocos sueños más mientras Link se tomó un momento de descanso. Necesitaba reflexionar sobresu reciente entrenamiento y como poder mejorar el resultado.

                Al iniciar la mañana Link volvió a entrar al entrenamiento y cuando enfrentó al Goron, en una pelea que duró bastante tiempo, después de dar una estocada fatal en el pecho del Goron este reunió sus últimas fuerzas para juntar en alto ambas manos y dar un fuerte azote en la cabeza de Link que le rompió el cuello.

                Sin querer discutir y buscar pretextos con Mido volvió a entrar y en la pelea contra el Goron recibió un golpe tan fuerte que aun estando a la defensiva se vio arrojado afuera del terreno de la batalla.

                La siguiente vez que se enfrentaron le clavó la espada en una pierna y al rodearlo en busca de una apertura le dio una tacleada para hacerlo caer. El Goron caía hacia afuera del terreno pero estirando una mano tomó a Link de un pie y los dos se fueron al vacío.

                Las siguientes dos veces que entró procuró prolongar las peleas sin hacer mucho esfuerzo para mantenerse en buena condición, sin embargo el Goron seguía siendo impasable: la primera vez haciendo repetidos impactos al suelo hecho bola para obligar a Link a perder el balance y atacarlo, la siguiente vez al recibir una herida de la espada de Link le sujeto la mano, lo jaló para hacerle un abrazo de oso y después darle cabezazos hasta dejarlo inconsciente.

                Llegó la noche de nuevo para cuando Link había sido vencido una vez más y Link encontró a Mido con el libro abierto sin entrar a ningún sueño.

Link: Búrlate si quieres, sigo sin vencerlo de nuevo al Goron.
Mido: No se me ocurra nada que decir por ahora. Estoy esperando a que aparezca Rien.
Link: ¿Y esa estrella?
Link señaló hacia una estrella que tenía un contorno azul alrededor.
Mido: Es la de Erenald. Voy a crear un sueño conjunto para él y Rien.
Link: ¿Está bien si te acompaño?
Mido: De hecho te lo iba a pedir. Vamos a regresarle el poder a la Espada Maestra.

                Ambos estuvieron viendo el Libro de los Sueños y conforme fue pasando el tiempo más se preocupaban al ver que la estrella de Rien. Link quiso confirmas revisando los nombres y verificó que ni Rien ni su madre, Leana, estaban entre las estrellas presentes, además de que ninguna nueva estuvo apareciendo desde hace unos momentos.

Link: Algo no está bien.
Mido: Espero no haya pasado nada.

                Después de incluso más tiempo preocupándose porque no aparecía Rien se acercaba las once y media de la noche cuando por fin ambas estrellas aparecieron juntas. Link y Mido sintieron alivio al saber que ambos estaban con vida, aunque aún preocupados y con curiosidad ante lo que hubiera pasado. Ambas estrellas estaban de color rojo, incluso Rien quien Mido había protegido recientemente antes de volverlo el Sabio de la Tierra.

                Ambos entraron al sueño de Rien y este se encontraba solo en un cuarto de madera muy desgastado, el suelo estaba lleno de sangre y cuando se acercaron a ver la razón por la que lloraba se encontraron con que le faltaba la mano derecha. Su herida abierta, en parte quemada y en otras rasgada era la que derramaba la sangre que cubría el lugar.

Link: -Voz baja.- Esto no está bien.
Mido: -Voz baja.- Déjame intentar.

                Mido hizo aparecer un harpa y comenzó a tocar una melodía pausada y relajante. Conforme pasaba el tiempo el volumen fue incrementando mientras la calidez de la melodía se mantenía. Una reacción en Rien dio a entender que comenzó a escuchar la melodía y poco a poco el lugar fue cambiando hasta formar un bosque.

                El bosque no era totalmente lleno de árboles pero los podías ver en todas direcciones separados unos de otros, el suelo en cambio era rebosante en toda clase de plantas verdosas con diversos tipos de pétalos. Entre más incrementaba el volumen y más captaba la atención de Rien el paisaje iba mejorando. Al final su brazo dejó de sangrar, aunque seguía sin tener su mano.

Mido: Rien, soy Mido, vine a verte.
Rien: M-¿Mido?
Mido: Quiero que vengas conmigo a tocar música.
Rien: Pero… yo…
Mido: Yo te ayudaré, crearemos una canción increíble que pronto hará felices a todos.


                Rien aun adolorido estuvo en silencio por unos momentos, pero al final cambió su expresión, se limpió las lágrimas con su brazo izquierdo y asintió con la cabeza.

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